7 de enero de 2012

Liándose en la cafetería, manga "typical Ivréa"

Antes de comenzar con esta reseña he de decir que apenas leo shojo- por no decir que nunca leo-, así que estoy bastante verde en lo que a este "género" se refiere. ¿Por qué compré este manga entonces? Pues para empezar porque es tomo único y no requiere estar siguiendo eternamente una serie. Además, me llamó la atención el dibujo de la portada y, tras haber leído por encima un resumen del argumento, no me pareció tan "descarado" como otros porno-shojos de Ivréa. De hecho, ahora tras haberlo leído, tengo que decir que es muy inocente. Por supuesto, la temática está muy trillada: la típica chica de instituto que se enamora del más guapo entre los guapos pero no sabe cómo confesarle lo que siente por él. ¿Lo único novedoso? El ambiente en el que se desarrolla la historia, una cafetería escolar en la que surgirán los celos y los líos entre la protagonista y sus rivales en el amor. Al menos, es entretenido (la verdad es que no me esperaba nada de este manga, y ha cumplido bastante bien mis expectativas, que eran pocas) y sirve para pasar un rato.
Ahora vamos al dibujo: es, sin duda, el punto fuerte de este manga. Un dibujo sencillo, fino y delicado, como se espera de un manga shojo. La autora sabe bien cómo destacar los momentos interesantes y no resulta nada exagerado.
En cuanto al título... bueno, no sé qué decir. Un título ridículo y de risa propio de Ivréa. La verdad es que conociéndolo, se te quitan las ganas de comprar el manga. Más les vale hacer adaptaciones mejores de los títulos originales si quieren seguir vendiendo.. es que... ¿"Liándose en la cafetería"? Parece una versión japonesa de cualquier serie de instituto típica. Bueno, en parte lo es.
Lo que de verdad no entiendo (aparte del título hortera) es el porqué de la historia aislada que aparece al final y que no tiene nada que ver con los protagonistas del resto del tomo. De hecho, yo al principio pensaba que era la misma chica que se había cambiado de peinado y se había enamorado de otro. Pero conforme avancé en la lectura de este último capítulo, empecé a darme cuenta de que no, que la chica era otra y el chico también. Y siendo un tomo único, ¿qué narices pinta eso ahí? Además de que esta última historia que digo ni siquiera se desarrolla en una cafetería, sino que trata de un club de arte.Todo esto me hace preguntarme si Ivréa no ha metido la pata y ha publicado como tomo único lo que en realidad podría ser una serie. O eso, o que tratan de engañarnos para que nos traguemos series que nadie quiere comprar (es que una vez comprado el primer tomo, a mí me da cosa dejarlo ahí). Bueno, ahora que lo pienso también existe la posibilidad de que a la autora se le acabaran las ideas para lo de la cafetería y metiera eso de "relleno". Tal vez sea esto lo más probable. Sí, intentaré calmarme convenciéndome de que así es.
En definitiva, es un manga muy propio de Ivréa: shojo típico con historia manida y dibujo bonito. Eso sí, si os animáis a leerlo, hacedlo cuando hayáis comido, porque os entrará mucha hambre de ver tantos dulces y cafés.

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