17 de agosto de 2012

Defense Devil 8: El abogado del diablo

Recién salido del horno, el octavo y antepenúltimo tomo de Defense Devil. ¡Esto se nos acaba, señores, y parece que lo hará por la puerta grande! Y es que los acontecimientos se precipitan. Si bien es verdad que el primer capítulo de este tomo es bastante "relajado" (nuestros protagonistas aprovechan para tomar un descanso en un oasis infernal y reponer fuerzas para lo que les espera) y no aporta nada a la trama principal- bueno, sí que aporta: a la relación de Kucabara con Idamaria, y ya veréis a qué me refiero. Pero en los siguientes capítulos pasan por fin cosas importantes que obligan a nuestro demonio a retomar la toga y el monóculo y convertirse en el abogado defensor de los condenados al infierno que conocimos al principio de la historia.
Mientras Kucabara y el padre Seruma están ocupados buscando la inocencia de dos condenados bastante especiales, Idamaria, Bchuler y el resto del grupo vigilan a la espera de que un shinigami se lleve a los condenados, pero éste es demasiado fuerte... suerte que Sugal vendrá a ayudarlos. Esto me hace pensar que Sugal no es tan malo como en un principio creíamos. ¿Qué lo habrá ablandado?
Ah, sí, también conoceremos a un condenado que volvió a empezar su vida llamado Kant (como el filósofo). Aunque este nombre no os suene, os puedo asegurar que conocéis al personaje más de lo que pensáis. Me encantan estos flasbacks... ji, ji.
Kucabara es un demonio listo, ¿será capaz de encontrar pruebas? ¡Lo veremos en el próximo volumen de Defense Devil! (Y conste que yo también me he quedado con la intriga).
En definitiva, este es un TOMAZO con mayúsculas. A mí me ha encantado, lo he disfrutado muchísimo y me ha traído recuerdos de cuando comencé a leer la serie. Con dos tomos que quedan, estoy viendo que este manga va a acabar de forma espectacular. Espero que los autores hayan sabido llevarlo bien y atar cabos al final.

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